jueves, 31 de diciembre de 2009

CANTO


Hermano andino,

Quisiera introducirme en tu ser sin gloriosas alabanzas,

Sin noches casuales en disfrute de tu aposento y tu dolor.

Quisiera amar a vida como tu,

Pastando tus penas en medio de la helada,

Con tus días de fatiga inacabables,

Con el dolor de tus noches de soledad,

Con el sabor amargo de tus penas y la dulzura de tu coca.

¡Que frase no es tan pobre para reivindicarte

Porque tu alma sola se levanta con la fuerza de la naturaleza

Y me atrapa en tu canto!


NEGRO

Por que la muerte impetuosa

siempre intenta viajar en primera clase!



No para liberarnos de ella

a los que viajamos en segunda,

sino para mostrarse ante nosotros poderosa!



¡Oh muerte,

austera deberías llamarte;

mas eres pendenciera y repentina

y como libertina

siempre vas en primera clase…

GUENA


Solitario

Solitario




Descuello un ave solitaria

en el silencio de esta noche tibia,

turbia...



Lejanos ríos han llegado a mi mente

y no la sienten,

no la ven...



Solo el espanto de este día la llama,

le llora...



Pero el disonante trinar de su amigos

no es nada...



Nada para el fin de su desdicha...





martes, 14 de julio de 2009

Pelagio

Mientras acechaba el atardecer
Hoy vi pasar un viejo caminante
Seguir fielmente un tumulto de velos,
Lágrimas, cánticos y lirios

Por las pieles que arrastraba
Lo confundí con un sabio
Que anduvo por el mundo
Arrastrando penas ajenas

Sus movimientos eran perfectos
Su mirada era fija, fuerte y segura;
Sus labios eran negros y quebrados por el sol
Y que sólo se abrían
Para dar gracias a Dios…

Qué hombre no pasaba confundido
De ver al viejo silenciosamente empujando su cuerpo
Fibra por fibra
Como el alfarero que con paciencia y empeño
Construye su mejor sombrero
Para el día más festivo de año

Hoy quise ponerle un traje nuevo
Llevarle al rio para remojar sus pesares
Y dejar que la pendiente se los lleve
Tras los días que no estuvo
Tras la sombra que no vio
Tras los sueños que no alcanzó…

Busco un Nino

Busco un niño tras mis sempiternos viajes
Alumbro mis días con zafras y flores
Recorro silencios de amargos colores
Vestidos de seda y grandes amores…

Busco un niño perdido en las sombras
Saliendo en las noches de lluvias eternas
Mis pies encallados y alzados en zancos
A tientas deslizanse tras fajas sedientas
Rasgando en cadenas cubiertas de sangre…

Busco un niño perdido en costumbres
Alzando los ojos confusos de hambre
Hurgando secretos tejidos en mimbre
Colgando en sus brazos su mirada inerte…

Busco al niño nacido en sentencia
Gritando de adentro su pena de muerte
Arrastrándose a tientas
Pidiendo clemencia
Bajo las ráfagas de un “no”
Tu hora no ha llegado…

Busco al niño en la lánguida mirada
De una mujer silenciada en su sed de amar
Y que hoy lleva su gran pena
De no cambiar panales
Por canciones ajenas…

domingo, 5 de julio de 2009

El Hombre de Ebano

El hombre sabor a ébano me duele
Se conmisera en mi pena y me mira
Toma sus zapatos arrugados por el sol
Y me pide que camine con él,
Que no lo ignore.

Has sembrado una muralla, me dice
Por la que ni la rendija de mis ojos se filtra.
Acércate a mí, solo dame la mano
Enciende tu corazón y cede a la pasión
Y cuéntame de esas noches que no cesan de pasar,
De tus noches aterradas por el fiero frio que te cubre y trasciende
Frio que te entiesa,
Frio que espanta las peores bestias.

No me temas me dice,
Mis carnes son tostadas por el sol,
Mis ojos son toda mi luz
Pero mi alma no tiene color

Dame la mano, -me vuelve a decir-
Prometo no apretar tus hebras
Hasta dejarlas sin suspiro
Prometo hacer bailar tus células y ponerlas a pique
Aguantarlas dentro de mí
Hasta que liberes tu calor
Y retires tu muralla.

Hazte a un costado mío
Siente mis labios en espera de tu tibio aire
Rózame los pies con tus fríos dedos
Y veras que mi calor se vuelve intenso
Y que vas entrando en mi
Y que somos solo uno…