miércoles, 22 de diciembre de 2010


Este poema escrito abajo pertenece a la escritora Puertoriqueña, Magaly Quiñones el cual lo recibí hace un par de días por correo postal como si fuese un copito de nieve milagroso que cayó del cielo atravesando tormentas tropicales; estados generacionales y mentales; y tumbando con su presencia física al saludo cibernético de la generación G.  No quiero dejar de reconocer mi fortuna de tener por buena amiga a Magaly, quien con su poesía y sus consejos me ha incentivado a seguir escribiendo y explorando mi fantasía y sensibilidad por medio de la palabra escrita.  He aquí su ofrecimiento festivo y tierno al espíritu de la Navidad…
Rumi Ryman

Mi Niño
Sentido y presentido,
Profundo como un sueño,
Ha llegado a la casa un niño de trigo,
Dulce y risueño.
Haga sol o haya sombra,
Entre las llamas
O en el hondo del palacio de la lluvia,
Sus piececitos
Bordan mis huellas dulces en la penumbra
Y encienden mi emoción cada mañana.
Y crece tan de prisa
Que no me ha permitido hacer ajustes
Ni en la mirada ni en la sonrisa.

Mirándolo jugar, celebro a veces
-hasta con creces- sus ocurrencias
Y observo pensativo, sin pestañear,
Cómo se roba al gato
Su cuota diaria de lagartijos
O quebranta polluelos
Quebrando huevos en el corral.

¡Y es tan lindo mi Niño!
Ya hace pininos, ya el inmenso hemisferio
De la cuchara y los dientes punzantes del tenedor,
Guiados por su mano llegan al tino
A su boquilla dulce como una nana y, algo mejor,
Sabe la diferencia
Entre diestra y siniestra y un sí y un no.

¡Y es tan lindo mi niño!, tan lindo y sabio
Que hoy en su cesta trae para mí,
Cariño, caramelos y regaliz, versos –y una esperanza que crece a diario-,
Justo lo necesario para vivir.
Magaly Quiñonez
Diciembre, 2010




lunes, 11 de octubre de 2010

Ángel Boligán Corbo

"El Caricaturista"
http://www.boligan.com/

Memorias del Caricaturista
No me canso de reír al recordar a Ángel cuestionando la nacionalidad de una gallina cuando la mesera  de un restaurante peruano en Boston, le ofreció un “caldo de gallina peruana”.  La curiosidad de nuestro cartonista era tanta que no paraba de insistir en ver el pasaporte o algún tipo de identificación de la susodicha gallina para saber que realmente se iba a dar el gusto de saborear a una gallina peruana en el mismo centro de Boston.  Al parecer, la insistencia de Ángel al cuestionar la identidad de la gallina se debía a que ni en su natal Cuba y mucho menos en su país de residencia,  México  le habían hecho tremenda publicidad a un plato de sopa.  Mientras él hacia su trabajo de investigación y la mesera hacia hasta lo imposible para salir de tremendo apuro, yo me preguntaba si los peruanos en Boston eran tan ingeniosos hasta el punto e ingresar gallinas peruanas a los Estados Unidos para demostrar que no hay como un caldo de gallina hecho con gallinas peruanas. 

Rumi Ryman


viernes, 8 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Un premio Nobel a la Literatura Latinoamericana

Escribir sobre el trabajo de Mario Vargas Llosa es como ilustrar la diseminación de la cultura a través del universo y el tiempo. Sus trabajos literarios siempre nos están llevando hacia ese mundo en el que los individuos dejan de ser solo entes de un grupo cultural o étnico para transformarse en seres universales. Sus entramados relatos nos llevan por el camino de la historia y la fantasía; mientras que sus personajes nos arrastran por la compleja psicología del ser real.


Publicación tras publicación, Mario Vargas Llosa llegó al fin a encontrarse con un nuevo personaje en el camino; un personaje que de seguro abrirá las puertas a sus nuevas historias y viajes por la imaginación infinita de la humanidad. Ese personaje llamado “Premio Nobel” le estará esperando en el palacio municipal de Estocolmo, Suecia para aumentar más páginas a su egregia carrera de contador de historias.

Rumi Ryman