domingo, 15 de mayo de 2011

Omar de Risas


Son tan escasos los personajes que llevan en la frente el sello de su genio y talento, y que dejan constancia de ello a cada paso que dan. Su rostro ya es una caricatura hablante y andante; y su arte para ponerle sonrisa a todo lo que hace, no es un cumplido; sino una forma de recordarlo. Sin un ápice de duda, me refiero a Omar Zevallos, con cuyo buen sentido de humor nos demuestra que nació para ser el mismo, un gran caricaturista y propulsor de la caricatura como arte y filosofía.


Omar Zevallos nació en la llamada Ciudad Blanca, Arequipa y que según lo demuestra el mismo en su último libro "Trazos y Risas" donde compila y analiza el trabajo de veinticinco caricaturistas arequipeños; sigue siendo la cuna de los caricaturistas peruanos más trascendentales.

Sus primeros pasos en el arte de los trazos fueron auspiciados por su padre quien era pintor expresionista y quien practicaba la docencia en la Escuela de Bellas Artes de Arequipa. Su entorno familiar no paraba de ser frecuentado por artistas plásticos, poetas y escritores; y cuyos temas de conversación giraban obviamente en torno al arte.

Desde muy pequeño Omar hacia sus trazos contagiado por su padre, a quien lo veía pintando en casa todo el tiempo. Sin embargo fueron sus últimos años universitarios en la Facultad de Biología de la Universidad de San Agustín de Arequipa que le ayudaron a descubrir el verdadero sentido de elegir el arte de la caricatura como esencia y filosofía en su vida.

A punto de culminar sus estudios universitarios y al darse cuenta que no paraba de pintar, Omar decidió tomar unos cursos libres en la Escuela de Bellas Artes y descubrió que habían otras personas que hacían lo mismo que el, lo cual le hizo pensar que debería estar dibujando en lugar de estudiar Biología.

Sin embargo, el evento que marco definitivamente su tendencia por la caricatura política sucedió como producto de una segunda muestra de caricatura organizada por el grupo de caricaturistas Tres en Contra en los años 1980’s, del cual Omar era miembro desde sus inicios; y la misma que solo duro dos días porque Seguridad del Estado la intervino, censuró el evento e incluso Omar fue detenido junto con sus colegas. Omar recuerda:

-“Fuimos detenidos los autores porque los militares estaban pensando que éramos subversivos por hacer caricaturas contra el gobierno y aunque eso no paso de ser una escaramuza policial de todas maneras fue muy importante para nosotros porque nos dimos cuenta del verdadero poder de la caricatura y que a través del humor podíamos hacer muchas cosas.”

A partir de ese evento, Omar deja su carrera de Biología y viaja a la Argentina por un año para meditar sobre sus reales objetivos en la vida. Al regresar al Perú se establece en Lima donde descubre su pasión por el periodismo y las letras; lo mismo que lo lleva a iniciar sus estudios en la Escuela de Periodismo Bauzate y Meza.

De allí en adelante, los diarios El Correo, Expreso y otros medios escritos vistieron sus suplementos con las caricaturas de Omar, las mismos que lograron una gran acogida en el ambiente del humor grafico y la caricatura pues siempre han estado al día en temas de la política nacional e internacional. Por la misma razón, sus trabajos ganaron muchos concursos internacionales donde Omar no ha cesado de llenar su portafolio de premios, y reconocimientos a sus caricaturas.

Su arduo trabajo en la difusión del arte de humor grafico como una herramienta de formación integral, además de artística en la educación superior, lo ha llevado a ser un versátil expositor del tema en muchos eventos internacionales; así como ha participado como jurado en muchos concursos internacionales de humor grafico y caricatura.
Las caricaturas de Omar son como una especie de auto retrato pues las facciones de sus personajes caricaturescos mantienen su tono picaresco y reflexivo a la vez. Cada uno de sus trazos crean dimensión y movimiento en sus obras; pero más allá del aspecto estético, los personajes de Omar respiran por si solos y sea cual fuere, o haya sido el rol de cada uno de ellos en la vida política o social de cada nación, ellos están allí presentes pues cada uno de sus personajes representa un ejercicio de exploración de un estado generacional que sin duda sigue lanzando al aire incógnitas sobre el pasado y no deja de brindarnos perspectivas de acción o alerta.

Rumi Ryman

miércoles, 22 de diciembre de 2010


Este poema escrito abajo pertenece a la escritora Puertoriqueña, Magaly Quiñones el cual lo recibí hace un par de días por correo postal como si fuese un copito de nieve milagroso que cayó del cielo atravesando tormentas tropicales; estados generacionales y mentales; y tumbando con su presencia física al saludo cibernético de la generación G.  No quiero dejar de reconocer mi fortuna de tener por buena amiga a Magaly, quien con su poesía y sus consejos me ha incentivado a seguir escribiendo y explorando mi fantasía y sensibilidad por medio de la palabra escrita.  He aquí su ofrecimiento festivo y tierno al espíritu de la Navidad…
Rumi Ryman

Mi Niño
Sentido y presentido,
Profundo como un sueño,
Ha llegado a la casa un niño de trigo,
Dulce y risueño.
Haga sol o haya sombra,
Entre las llamas
O en el hondo del palacio de la lluvia,
Sus piececitos
Bordan mis huellas dulces en la penumbra
Y encienden mi emoción cada mañana.
Y crece tan de prisa
Que no me ha permitido hacer ajustes
Ni en la mirada ni en la sonrisa.

Mirándolo jugar, celebro a veces
-hasta con creces- sus ocurrencias
Y observo pensativo, sin pestañear,
Cómo se roba al gato
Su cuota diaria de lagartijos
O quebranta polluelos
Quebrando huevos en el corral.

¡Y es tan lindo mi Niño!
Ya hace pininos, ya el inmenso hemisferio
De la cuchara y los dientes punzantes del tenedor,
Guiados por su mano llegan al tino
A su boquilla dulce como una nana y, algo mejor,
Sabe la diferencia
Entre diestra y siniestra y un sí y un no.

¡Y es tan lindo mi niño!, tan lindo y sabio
Que hoy en su cesta trae para mí,
Cariño, caramelos y regaliz, versos –y una esperanza que crece a diario-,
Justo lo necesario para vivir.
Magaly Quiñonez
Diciembre, 2010




lunes, 11 de octubre de 2010

Ángel Boligán Corbo

"El Caricaturista"
http://www.boligan.com/

Memorias del Caricaturista
No me canso de reír al recordar a Ángel cuestionando la nacionalidad de una gallina cuando la mesera  de un restaurante peruano en Boston, le ofreció un “caldo de gallina peruana”.  La curiosidad de nuestro cartonista era tanta que no paraba de insistir en ver el pasaporte o algún tipo de identificación de la susodicha gallina para saber que realmente se iba a dar el gusto de saborear a una gallina peruana en el mismo centro de Boston.  Al parecer, la insistencia de Ángel al cuestionar la identidad de la gallina se debía a que ni en su natal Cuba y mucho menos en su país de residencia,  México  le habían hecho tremenda publicidad a un plato de sopa.  Mientras él hacia su trabajo de investigación y la mesera hacia hasta lo imposible para salir de tremendo apuro, yo me preguntaba si los peruanos en Boston eran tan ingeniosos hasta el punto e ingresar gallinas peruanas a los Estados Unidos para demostrar que no hay como un caldo de gallina hecho con gallinas peruanas. 

Rumi Ryman


viernes, 8 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Un premio Nobel a la Literatura Latinoamericana

Escribir sobre el trabajo de Mario Vargas Llosa es como ilustrar la diseminación de la cultura a través del universo y el tiempo. Sus trabajos literarios siempre nos están llevando hacia ese mundo en el que los individuos dejan de ser solo entes de un grupo cultural o étnico para transformarse en seres universales. Sus entramados relatos nos llevan por el camino de la historia y la fantasía; mientras que sus personajes nos arrastran por la compleja psicología del ser real.


Publicación tras publicación, Mario Vargas Llosa llegó al fin a encontrarse con un nuevo personaje en el camino; un personaje que de seguro abrirá las puertas a sus nuevas historias y viajes por la imaginación infinita de la humanidad. Ese personaje llamado “Premio Nobel” le estará esperando en el palacio municipal de Estocolmo, Suecia para aumentar más páginas a su egregia carrera de contador de historias.

Rumi Ryman